Os traigo una historia que escribí hace un par de años se titula “La llave de la fortuna y la desgracia“.

Esta historia es la primera que escribí en 4º de ESO fue un trabajo que tuvimos que hacer después de haber visitado l’Alcudia en Elche (Alicante). Como ya sabéis las excursiones cuando vas a partir de cierto curso tienden a no ser completamente tan sólo salidas por diversión, por así decirlo.
 

[Inciso: Soy de Aldaia (Valencia) lo que pasa es que estuve 3 años estudiando en Elche (de 3ª ESO a 1º de Bat), ya os contaré otro día mi vida con fotos incluidas XD]

Volviendo al tema de este relato breve (por no repetir la palabra “historia”) podría estar mejor para haberla hecho con 15 ó 16 años pero hubo una etapa en mi vida en que dejé de escribir. En primaria solía escribir historias para clase (porque ponían nota ^^ ) aunque creo que las he perdido porque no las encuentro, pero si las encuentro, las colgaré tb ^^ . El caso es que hubo una etapa, quizás desde 1º de ESO hasta justo 4º de ESO, en que sin saber porqué dejé de escribir, en verdad no recordaba acerca de ello es muy extraño, no sabría explicar el porqué… cosas de la vida y de circunstancias de ese período de mi existencia, supongo.
Sin embargo, fue muy curiosa la forma en que recordé que hubo un tiempo en que escribía, en que realmente escribir era para mí como respirar puede que sea muy cursi pero, para mí, se ha convertido indispensable escribir. Me da las alas que necesito para ser libre y volar, ir a un lugar que nadie más puede alcanzar, un sitio creado exclusivamente por y para mí. Un refugio muy agradable.

Lo que os estoy contando empezó los primeros días del inicio del curso de 4º de ESO. De hecho, nadie lo sabe. (Y ahora lo estoy soltano a los cuatro vientos ¬¬ en fin…). Por este tiempo estaba en Elche y como digo sucedió un día de clase, cuando, para conocernos, la tutora (y nuestra profe de Ética) nos dió una especie de preguntas para formularnos entre los que estábamos en clase y así conocernos. El caso es que recuerdo que me preguntaron algo así como cuáles eran mis aficiones o qué me gustaba hacer en mi tiempo libre (no recuerdo muy bien la pregunta) la cuestión es que escuché a alguien decir “escribir” y fue cuando me acordé de todo, fue muy extraño. ¿Y sabéis que contesté a esa pregunta? Supongo que sí ^^ Contesté “escribir” xq aunque lo había dejado, en ese instante sentí que recuperé algo importante para mí y de lo que no volvería a desprenderme.

Desde entonces que no he dejado de escribir aunque sólo fuera un pequeño párrafo en un trozo de papel insignficante. Apenas un año o quizás llegue a dos años, decidí ponerme como meta el hecho de escribir un libro con la finalidad de publicarlo, con la finalidad de platearme un futuro. Futuro o no, continuaré escribiendo.

Por el momento, aquí os dejo mi historia. Espero que sepáis apreciar la moraleja que en ella se halla.

La llave de la fortuna y la desgracia

Sólo una última cosa, como he dicho este pequeño cuento lo escribí para un trabajo de l’Alcudia así que tened en cuenta que la época se situa en tiempos romanos.